Recién
comienza la noche
Con vino blanco en la voz
Para envidia del jilguero
Fama de buen silbador
Estri.
Campealo nomás, seguro ha de andar
Bordeando algún mostrador
Más nuestro que flor de ceibo
Dueño de cada rincón
Si hallas a Tatín Villagra
Guardalo en tu corazón
Un
cigarrillo en la mano
Y el escenario a sus pies
Al hombre le roba el trago
Y un beso a cada mujer
Maestro
de andar caminos
En tu carrera de amor
Dejame la posta amigo
Quiero ganarla en tu honor